jueves, 26 de junio de 2008

Mayo del 68, crónica de una rebeldía efímera (I)

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Hace algunos meses escribí un post titulado "El izquierdismo posmoderno" en el cual intentaba caracterizar brevemente a la gran mayoría de los individuos, normalmente jóvenes, que conforman las corrientes radicales. Pese a describirlos, opino, justamente, creo que se me escapó gran parte de su esencia más allá de su proceso “rebeldía-derrota” y la mercantilización gangrenosa a la que se ven expuestos. Tampoco intenté establecer una anulación de dicho movimiento de manera constructiva con la pretensión que estos migraran a posiciones verdaderamente revolucionarias.

En esta entrada intentaré perfilar más el izquierdismo posmoderno, los movimientos contraculturales, altermundistas y demás flora y fauna. Me valdré para esto de lo que considero que es a grosso modo el pistoletazo de salida a su hegemonización en las corrientes de izquierda, el mayo del 68 francés que cumplió hace poco 40 años, sé que llego tarde a celebrarlo pero es que sinceramente, como veremos, hay poco que celebrar.

Todo empezó por el épico motivo de la prohibición explícita impuesta a los estudiantes de sexo masculina de entrar en la residencia de las estudiantes de sexo femenino. En efecto, probablemente, la mecha se encendió por el fogoso ardor interior de una mal llevada la frustración sexual derivada de esta conservadora segregación o, incluso, algunos comentan, que fue por el hecho de que la única residencia con televisión (para ver un importante partido de fútbol) estaba en la residencia femenina.

Puede que se diga que las manifestaciones fueron iniciadas por motivos sonrojantes y banales sobretodo si eran comparadas con los acontecimientos de Vietnam, de Cuba o la olvidada Comuna de París pero la burguesía sabe bien que celebrar.

Las primeras escaramuzas entre nuestros estudiantes, héroes revolucionarios, lanza en ristre, y la represora policía se saldaron con detenciones y heridos, con esto y el aburrimiento, brotó una extraña efervescencia que hizo que a los pocos días más estudiantes y segmentos de la población incluidas las clases proletarias populares (con su ya decadente partido de vanguardia, el PCF) se revelaran abiertamente contra el sistema. La palabra revolución estuvo de nuevo en las calles, se repetía en los diversos debates esporádicos, en las asambleas del sindicato de estudiantes; las paredes se llenaron de eslóganes bellos, épicos pero increíblemente estúpidos y utópicos (reflejo de la vacuidad ideológica del movimiento).

Así fue, medio Paris, la ciudad de la vanguardia intelectual, estaba en la calle, liderado por los estudiantes, luchando contra todo; contra todo y contra nada.

Y es que la revolución se fue tan extrañamente como vino y, lo más importante, se fue sin dejar a cambio ningún avance político destacable; si bien es cierto que hubo políticas progresistas y ciertas conquistas sociales no fueron más destacables que las perpetradas en otros países primermundistas donde no pasó el que durante 3 días los estudiantes quisieran cambiar el mundo.

Y el mundo no cambió, lo que cambió fue la izquierda impresionada por este nuevo tipo de rebeldía que pasaría al poco tiempo a ser su paradigma, fíjense que la derecha dejó de llamarlos rojos para pasar a llamarlos progres, el marxismo perdió presencia y muchos lo dieron por muerto, llegó la hegemonía del posmodernismo, y con él, el posmarxismo que lejos de cristalizar una continuidad, nada tiene que ver con su predecesor.

Y aquí tengo que romper una lanza a favor de esta rebelión, mientras Castro en Cuba cometía el casi imperdonable error de perseguir a homosexuales, en la izquierda se formó la consciencia de apoyarlos, hizo suya, así como la de otras minorías, su lucha.

También dejó otras consecuencias, entre ellas que la juventud pasó a ser considerada menos una etapa de maduración mental y orgánica que una identidad basada, sobretodo, en una rebeldía, mejor deslocalizada, que por exigencias de guión, tenía que ser inexorablemente efímera.

jueves, 12 de junio de 2008

Mi visión del "ecosocialismo"

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El término ecosocialismo está manchado por el revisionismo y la pusilánime política de los partidos verdes llenos de los males citados en anteriores entradas. Por tanto, me gustaría abandonar formalmente el término ecocapitalismo ya que entiendo que el marxismo, ya de por sí, puede dar, en su lógica, salidas viables a los problemas ecológicos

Marx, como tantos otros pensadores de su época, y como toda la santa mayoría de almas pre1970, no llegó a plantearse los problemas del hombre con su entorno ecológico más allá de la concepción del “hombre a merced de la naturaleza” y poco llegó a plantearse los problemas que acarrearían el “la naturaleza a merced del hombre” aunque alguna reflexión puramente especulativa encierra su obra.

Sin embargo, y aquí se demuestra como el materialismo histórico es una ciencia viva, podemos esbozar muy parcamente que el socialismo, en tanto creación dialéctica de una sociedad a la medida del hombre, hecha por y para éste, tiene una serie de ventajas objetivas por su carácter de centralización y planificación racional de la economía, racionalidad que se cristalizaría en procesos de producción, lógicamente, ecorespetuosos.


Si en el capitalismo teníamos que el hombre no controla ni su producción ni el producto de su trabajo, si hasta el mismo capitalista (dueño del sistema, tanto estructural como superestructural) no es más que un mero esclavo (bajo pena de dejar su categoría económica burguesa si no acepta tal yugo) de las demandas de la fría “lógica” acumulativa del capital y de sus características nihilistas, mercantilizantes, irracionales y antisociales, en el socialismo el hombre inicia el camino social de la desaparición de las clases y de la alienación.

Sería lógico que, sin llegar a describir las medidas concretas que se deberán aplicar (lo que nos haría retroceder hacia el utopismo ramplón y de esencia reaccionaria), se entendiera rápidamente que una de las maneras que tendría el hombre de cuidarse a sí mismo sería cuidar de su entorno. Se generaría dialécticamente una consciencia esencialmente ecogoista que nos permitiría afrontar la constricción ecológica más exitosamente que con el capitalismo.

Más allá de eso, se me antojan diversas preguntas que tendrán que no está en mi mano responder con petulante certeza ahora, una de ellas estaría encuadrada en la legitimidad de las teorías sobre el desarrollo, en si el crecimiento de las fuerzas productivas seguirá adelante o no. De primeras, respondería que sí, éstas se desarrollarían en la búsqueda de nuevas fuentes de energía, así como el desarrollo de procesos productivos ecoeficientes, mejoras sanitarias, educativas, materiales, innovación intelectual, artística, etc. También se tendrá que plantear, a largo plazo, la búsqueda de riquezas extraplanetarias y la colonización de otros planetas, dejemos aquí el tema pues entra ya menos en el campo del materialismo histórico que en el de la ciencia ficción.


En este sentido, se debería frenar el malsano consumismo sin llegar a concebir el socialismo como un estado racional pero indudablemente utópico que se caracterizaría por una autoimpuesta y triste austeridad de exigua riqueza material; nada más lejos de la realidad puesto que una de las condiciones prácticamente ineludibles del socialismo es que tendrá que proporcionar, respecto al capitalismo, una mayor riqueza, tanto material como “espiritual”, al hombre.

En este marco que, como vemos, es muy abierto, se podrán plantear debates en el seno de la sociedad que abarquen, por ejemplo, la superación de un principio ecogoista con perspectivas a una posible aceptación de corrientes afines al veganismo siempre que estén basadas y planteadas desde un punto de vista científico.

Aún en el caso hipotético de no encontrar una salida viable a la constricción ecológica, si ésta parece frenar necesariamente el desarrollo humano, se podrá plantear la disminución drástica de las fuerzas productivas, haciendo una lógica síntesis con las tesis de Lafarge que recomiendan pocas horas de trabajo con un consumo de productos materiales pobre pero con una vida dedicado al “reino de la libertad”, el ocio tanto perezoso como intelectual.

En éste y otros aspectos, el debate queda abierto.

miércoles, 4 de junio de 2008

El manifiesto comunista en dibujos (subtitulado)

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Todo un clásico de la filosofía de tono épico, a la par de ser la médula espinal del pensamiento comunista.

No expone la totalidad del tratado pero sí la parte más importante de éste.

jueves, 22 de mayo de 2008

Ecocapitalismo

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En un anterior escrito comenté como un movimiento tan objetivamente necesario como el ecologismo se ha convertido en pura egolatría autoconfirmativa para sus militantes y simpatizantes y no solo por un mal enfoque del asunto sino por toda la mugre reaccionaria adherida que constituye la vuelta a la superstición y las formas de consciencia y esquemas mentales atávicos.


En la (gran) película Grizzly Man, un ecologista chanante, amante de los osos pardos, convive durante años con estos y durante sus últimos años de convivencia, hasta ser devorado por uno de ellos, hace una especie de reportaje gráfico cuya recopilación constituye el documental junto con las cuerdas reflexiones del director.

En el documental se puede observar gran parte de las grandezas y carencias del movimiento ecologista, se observa la idealización estúpida de la naturaleza que constituye la ecología profunda (vuelta al misticismo), el altruismo ambiental como forma de camuflaje de un narcisismo zafio.

Sin embargo, es indudable que el movimiento ecologista, lejos de necesitar una finiquitación, necesita un podado, un saneamiento, ante todo, una pragmatización ya que lo principal son los objetivos y no la busca de identidad de un exborrachuzo idealista abrazaososdepeluche llorón.


Toda esta banalidad sólo intenta apuntalar un individualismo hipertrofiado, perfilar la personalidad de una manera análoga al izquierdismo posmoderno en el cual se casa perfectamente el izquierdismo clásico (mayoritariamente trotskista del cual hablaré otro día sobretodo por su marcado izquierdismo de boquilla, derechismo de hecho) con las inquietudes de identidad (búsqueda de una actitud, mercancías, etc.) posmodernas.

Institucionalmente, este movimiento efectivo de las masas está manejado por corrientes ecocapitalistas que desarrollan las tesis del desarrollo sostenible en las relaciones productivas dadas, esto es capitalistas. Ecologismo sin revolución, pero si la hay que sea una revolución de amor o una revolución altercapitalista (tan alternativa, salvando las distancias, como el mundo de virtual de la informática y de los “mundos permanentes”, Second Life o el World of Warcraft), etc.


Analizar el ecocapitalismo es admirar la, probablemente, mayor obra de hegemonía ideológica burguesa. Mientras el sistema se torna más irracional, irreal e innecesario, más criminal y anquilosante... con su anuncio a bombo y platillo de reciclage, purificación y lavado de mugre, es capaz de mostrarse cada día más maravilloso. Con este aparente compromiso, el capitalismo convierte literalmente su mierda en oro, se purifica.

Y no solo eso, la estrategia ecocapitalista supone la obtención de superplusvalías con la venta de mercancías “ecorespetuosas” tales como coches. Se puede observar, entre anodina programación televisiva, que el mayor reclamo actual para los target publicitarios de hoy en día es revestir el producto como ecológico aprovechando oportunistamente la creciente consciencia ecológica.

Pero no hace falta escarbar mucho para darse cuenta que esto encierra una hipocresía similar a lanzar (como relata Beigbeder) productos Light a niños hambrientos de Zimbabwe.


Más allá de hipocresías periféricas, la pregunta que cabe plantear es la siguiente: ¿puede la lógica de microempresa, la anarquía en la producción y la economía de mercado, que tentacularmente se ha expandido en todas las esferas de la vida, enfrentarse a los retos del constreñimiento ecológico? ¿Puede el capitalismo conseguir con su naturaleza caótica, desorganizada, incontrolable, contradictoria, alienante e irracional acometer proyectos, que necesitan una gran coordinación, a largo plazo?

El capitalismo es un sistema que medularmente se define como la promoción de acumulación incesante de capital en manos de los poseedores exclusivos de los grandes medios de producción y comunicación, la burguesía. Los burgueses buscan alcanzar el mayor grado de ganancias posibles (expansión de producción y de mercado, menores costes de producción, etc.), por tanto, extraen riqueza del medio ambiente así como un beneficio a partir de la ambivalencia del valor del trabajo para acabar generando un producto que se venderá en el mercado, que siempre ha de absorver la mercancía a riesgo de quebrar toda la estructura en las llamadas crisis (cíclicas) de sobreproducción (lo cual se intenta evita con la expansión del mercado, el consumismo, etc).

Llegado el momento en el que la finiquitación de los recursos (por tanto su encarecimiento) y la destrucción ecológica influyan negativamente en el grado de ganancia, ¿podrá el capitalista lidiar con una pérdida ineludible de ésta? Mala pregunta pues eso importa poco ya que el capitalista controla el sistema tanto como el obrero, está condenado a ser esclavo del dinero so pena de perder su elitista posición en la escala de producción.

La pregunta sería más bien ¿el capital arrasará con el mundo o el mundo con el capital?

La contradicción se define ya perfectamente así como se define la hipocresía medular, las tesis ecocapitalistas.

En los siguientes enlaces se repasa más detenidamente esta nueva contradicción:

http://www.iade.org.ar/modules/noticias/article.php?storyid=1723

http://www.ecoportal.net/content/view/full/36404

El constreñimiento ecológico Vs el desarrollo irracional y antisocial capitalista se evidencia como otra más de sus tropecientas contradicciones insalvables: la tasa de ganancia disminuirá drásticamente, mayor capital generará cada vez menor plusvalía, el desarrollo de las fuerzas productivas tendrá cada vez consecuencias más antisociales, se reducirá el desarrollo de las fuerzas productivas (medios de producción + fuerza de trabajo) por las propias relaciones de producción capitalistas, etc. Esto suena a ¡boom!

Ejemplo de lógica ecocapitalista:
Si el gobierno me sanciona por arrojar tal o cual residuo, hago un frío cálculo de ajuste que consistirá entre la comparación del gasto que me supone eliminar yo mismos el residuo y el que les supone pagar el tributo por arrojarlo al rio, todo muy liberal.

El único freno a esto sería pues la regulación estatal (por su función social incorporada gracias a las victorias obreras en lucha de clases), regulación que, por cierto, día tras día la burguesía lima y lima (tesis anarcocapitalistas) para dejar vía libre a sus intereses (que según la ideología liberal se tornan en el interés común).

Seguirán al galope pese a que el potro reviente y es que las tareas ecológicas no son el deber histórico de la burguesía, su única labor objetivamente positiva será iniciar una búsqueda de procesos eficientes así como un tímido inicio del desarrollo de energías renovables.


Mientras que se tense la contradicción, las condiciones en el planeta se tornarán más adversas, descenderá el nivel de vida en picado, descenderá la biodiversidad (de la cual dependemos) e, incluso, puede que lleguemos a estar muy cerca del punto de no retorno hacia el ecocidio absoluto.

Dichas adversidades las sufrirán primero los países del tercer mundo (aunque no siempre).

Por eso, algunos de los plutócratas y sus ideólogos más sinceros han escogido la opción objetivamente menos hipócrita, ¡negar los problemas ecológicos!

Contra esto, de todo menos pasividad: hasta que, lejos de cómo lo hacen los ecologistas chanantes, no analicemos desde una perspectiva total los problemas para construir un mundo más racional, el ecocapitalismo creará estrategia ideológica para promover un nuevo ciclo de reconcentración del capital, hará lo único que sabe hacer: posar para la galería, generar plusvalía para algunos y miseria, smog, destrucción y barbarie para todos.


Frente a esto, un ecosocialismo soldado en una política basada en un análisis científico de clases, un análisis sobre las relaciones del hombre con el hombre y del hombre con su entorno, la naturaleza. Este análisis científico estaría muy lejos del que hacen los abraza pinos fuma porros, que odian al malvado ser humano por destruir la bondadosa naturaleza, y de los revisionistas reformistas y altercapitalistas que integran la fuerza ideológica de IU y sus equivalentes internacionales.

Dejemos los breves trazos de lo que tendría que ser el marxismo frente a este nuevo problema para una entrada futura.

domingo, 18 de mayo de 2008

Indicaciones breves para conseguir tener náusea existencial

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Para conseguir experimentar náusea existencial, uno tiene que pensar, en serio y detenidamente, en:

- La propia muerte (dejar de existir, etc.)
- Vivir para siempre (no escapar de la existencia, etc.)
- El universo (vulnerabilidad de la especie humana y su legado, magnifud del universo, finitud/infinitud, energía oscura, big ben, constante cosmológica, paradoja de Olbers, etc.)

etc.

Escriba aquí como usted experimenta náusea existencial, si es que lo hace.

Gracias.




Cronopios mandan.

lunes, 5 de mayo de 2008

Constreñimiento ecológico y ecologismo chanante

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El constreñimiento ecológico

El desarrollo tecnológico y productivo de la humanidad para conseguir para sí un bienestar material e intelectual superior es una constante en la historia de la humanidad. Si algo nos diferencia de los animales es la capacidad de imaginar que incluye la inventiva y según ésta obramos para mejorar nuestras condiciones de vida.

Sin embargo, se ha puesto de manifiesto que existe un conflicto: nuestro planeta, al parecer, ya no puede contener nuestro nivel de consumo y desarrollo. Consumimos materias primas a un nivel superior al que éstas se reponen, parecemos ir directamente al ecocidio, a un más o menos lento suicidio. Se plasma con notoria palpabilidad, para aquél que no quiera estar ciego, una contradicción: desarrollo en las actuales relaciones productivas capitalistas Vs ecosostenibilidad. Podemos decir que hay tres salidas posibles:

- Ignorar el constreñimiento ecológico hipotecando el futuro de las próximas generaciones

Estas posturas solo se pueden defender

Con un par de huevos

- Aceptar como un crimen frente a la tierra el desarrollo perpetrado por el hombre que tendrá, a partir de ahora, que disminuir las fuerzas productivas

Ama la madre tierra, so virus

- Iniciar un desarrollo sostenible bajo las relaciones productivas existentes (o con otras superiores)

Si los americanos vencieron al comunismo, pueden con cualquier cosa

Puedo parecer un oportunista pero yo acabo de
entrar en la aristocracia holliwodiense y tú no

El primero constituye un suicidio, el segundo constituyo una estupidez insuflada por misticismos matriarcales, el tercero será, probablemente, pese a ser el más viable, en el marco ecocapitalista o en un, izquierdista posmoderno, ecosocialismo (ecologismo chanante), un despropósito.


Obviemos aquí la primera y analicemos en profundo las propuestas proecologistas, es decir, la segunda y la tercera.


El ecologismo chanante

Lo siguiente está íntimamente ligado con el izquierdismo posmoderno puesto que analiza como, de una manera similar, el movimiento ecológico está anulado. Si en el izquierdismo posmoderno veíamos como una corriente combativa como el marxismo quedaba banalizada por la superestructura posmoderna mediante el casamiento de su corriente disruptiva izquierdista con la tendencia de autorreafirmar un ego individualista mediante la “actitud”, aquí vemos como la solución a un problema nacido en el marco de la posmodernidad (60-…) fue siempre fútil.

Como otros movimientos revolucionarios, el ecologismo sufre una disrupción entre actitud y viabilidad. Por un lado tenemos a más o menos concienciados ecologistas de base con un mayor o menor grado de compromiso para con la causa. Sus pretensiones justas y necesarias serán derrotadas (debido a una serie de factores interconectados que analizaremos más adelante) y, por algún que otro residuo romántico flotando en la ideología dominante, convertirán su derrotismo en algo estético de modo que, al igual que todo fenómeno más o menos análogo a otros tipos rebeldía, no podrán hacer otra cosa que amar su derrota. En este marco, ya no es tan importante la causa como la actitud, en el ecologismo chantante, el ecologismo mayoritario, es donde más nítidamente se observa esto.

Miento, donde más nítidamente se ve esto es en la neo-caridad capitalista, las ONGs.

La neo-caridad como método de autoconfirmación del Y(I)O

Al igual que los románticos, su inscripción en causas perdidas es algo muy cool. La rebeldía se torna más metafísica, una rebeldía no material que se fundamenta en la actitud y la autoafirmación de la personalidad. El razonamiento del ecologista chanante (y de tantos otros rebeldes guais), que ha encontrado en el ecologismo el complemento perfecto a su personalidad, es “el mundo ya se puede ir a tomar por el culo pues yo tengo la consciencia tranquila amén que mi pose de comprometido me autoafirma como persona con identidad específica frente a los demás y me da ciertas ventajas en el mercado sexual”.

No hay duda, si quieres molar, tienes que reciclar

Analicemos algunos de los factores que lleva a este movimiento de pseudoizquierda al fracaso, como tantos otros que últimamente estoy analizando recibe un influjo gravitacional posmoderno (superestructura del actual capitalismo) que promueve, entre otras cosas, la parcialización, la banalización, la mercantilización, el wannabenismo, la esquizofrenia, etc.

Lisa Simpson, personaje que incluye la idealización de todas las causas
y tendencias izquierdistas posmodernas, ecologista chanante, etc.

Uno de sus grandes problemas es que el ecologista hace un análisis parcial, no porque éste quiera sino porque la visión total hoy en día es muy difícil de alcanzar, el sistema económico invita a ultraespecializarse profesionalmente por la necesidad técnica que supone mantener una magna máquina de múltiples relaciones tecnocráticas con la necesidad de disponer de diversas piezas específicamente preparadas para hacer una función concreta y no general. Nace así el hombre parcial que conoce una parte concreta de algo tan enorme que no es capaz de analizar, queda aislado y su consciencia fragmentada; lo más cerca que estará de conseguir tener una visión de conjunto será con un artificial collage. Si uno quiere cambiar algo, solucionar un problema, tiene que empezar por comprenderlo, por tanto, si un ecologista, uno de los movimientos sociales más claramente fragmentado, pretende cambiar la realidad (camino hacia la destrucción ecológica), es fundamental la empresa analítica, por tanto, el análisis parcial será siempre infructuoso, el ecologista tiene intenciones parciales específicas ignorantes de algo más grande, no comprenderán la raíz de los problemas que pretenden subsanar.

Otro de los grandes problemas del ecologismo de base, el ecologismo chanante es la funesta influencia del misticismo que niega las modernas reflexiones materialistas y científicas y que constituyen un verdadero y alarmante retroceso intelectual. Algunos ecologistas, sobretodo los más “modernos” y guais, suelen defender la segunda vía, estos creen que le debemos objetivamente algo a la tierra, la mística Gea. Y no acaba aquí la cosa, se adscriben con frecuencia en otra clase de misticismos posmodernos, que analizaré en profundo otro día, como el New Age (o religión a la carta), el Straight Edge, los Hare Krishna o la repesca de la Homeopatía (farmacología predescubrimiento de la fisiología moderna, ¿para cuándo una repesca de los métodos de cura de Paracelso o la medicina hipocrática?), etc. Yo me pregunto, ¿si defienden mitologías mesopotámicas, si recuperan la fe prepatriarcal, defenderán también que volvamos a las condiciones atávicas estructurales donde se formaron estas superestructuras? Con la pérdida material vendrá la pérdida cultural, ¿volveremos también a la ley de Talión?

Local de una, actualmente en alza, comida japonesa,
decorado según interiorismo mitológico (Feng Shui),

comprometido con el medio ambiente...
¿se puede molar más?

Y solo si se tiene una mentalidad afín a dogmatismos atávicos, se puede defender análogamente la preferencia de la emancipación animal antes que la humana o, aún más, que la emancipación animal producirá la emancipación humana tal y como la hacen la mayoría de veganos. ¿No son acaso estos despropósitos creados por la desconexión interhumana producida por el individualismo capitalista? ¿No lo suele defender aquellos izquierdistas que decepcionados con las relaciones humanas, se agarran a otras más simples como son la que tiene uno con los animales domésticos? ¿No hay una analogía, pero a un nivel superior, con los freaks (para ellos los animales son también demasiado para su ultraindividualista ego) que consagran su vida, principalmente, a la interrelación con la inerte mercancía (muñecas hinchables, consolas, etc.)?


Sostener que el ser humano es un criminal por utilizar la potencialidad material que la evolución le ha otorgado para vivir mejor es de oligofrenia profunda, los problemas ecológicos no eran importantes hasta que fueron objetivamente perjudiciales, nuestra consciencia no va más allá de aquello que nos afecta empíricamente. Debemos enfrentarnos a la problemática de forma materialista, madura, científica y objetiva; a nuevos problemas, nuevas soluciones.

Analizaremos más adelante el ecologismo en la política, fundamentalmente el ecocapitalismo y el ecosocialismo.

viernes, 25 de abril de 2008

¡Toma, contra ETA! o la agresiva venta de diarios de UCE

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Se ponen en puntos estratégicamente seleccionados.

Su página web

Pon que acabas de salir de un concurrido metro o de alguna conocida tienda de cultura y electrónica, pon que te topas con un grupo de jovenzuelos de mirada ilusionada que están a la que cazan transeúntes como tú. Al grito de “¡toma, contra ETA!” te estampan hondo en tu pecho un periódico. Uno se encuentra, primero con las costillas doloridas, segundo sin comerlo ni beberlo, con una suerte de 20 minutos o ADN rojuno en la mano con el petulante y horrible nombre de “De Verdad”.

Te sentirás, seguramente, entre sorprendido y agradecido por tal inesperado regalo y quizás pienses en charlar un rato con este agradable joven que está diciendo nosequé del plan ibarreche o de que su partido es lo más comunista que hay, una partido marxista-leninista-pensamiento de Mao TseTung. Bueno, seguramente pasarás de él pero pongamos el hipotético caso de que te pones a charlar con aquel que regala dadivas rojas, el joven entonces empezará con una retahíla de argumentos de retórica levemente similar a la izquierda que arrancará quizás sonrisas cómplices entre los simpatizantes de causas progresistas. Tras tan agradable/desagradable rato, te dispondrás, como cada día, a reanudar la marcha con una mueca satisfecha, entonces el ángel rojo te dirá: “¡Oye que me lo tienes que pagar, el diario cuesta dinero!”.

Una vez rota la ilusión, confundido, mirarás a tu alrededor y observarás como otros transeúntes con más experiencia apartan de un manotazo a grito de: “¡Vete a tomar por el culo!”, otros que como tú cogen el diario pero, esta vez, les suelta un claro discurso españolista de efectos bulímicos o otros que siguieron su camino más pronto que tarde y son perseguidos calle abajo por un melenudo.

-¿Entonces por qué me lo das…? –dirás. Y el joven, ¡ah, ese joven que ahora que te fijas no es ilusión sino fanatismo lo que tiene en su mirada!, te dirá: camarada amable transeúnte español, no se si te has fijado que somos comunistas pero no tont… Pero tú ya no le escucharás, le devolverás su mierda de diario y con un leve vistazo veras la mirada de asco y confusión de aquellos que, como tú, han sufrido este bizarro acoso, esta transacción obligada.

Alguno quizás haya caído y comprado el periódico, éste recibirá una ración nacionalbolchevique de chovinismo español.

Otro, más insensato aún, les ha dado su teléfono o correo electrónico y sufrirá el más terrible acoso hasta pasados muchos meses.

“De verdad” es el periodico de la UCE (Unificación de Comunistas de España), un partido de ideología marxista-leninista-pensamiento de Mao Tse Tung. Y sí, el nombre es ridículo, pero más ridículo es su defensa a ultranza de España como nación, y no como estado, más ridículo es que nieguen el derecho de autodeterminación de los pueblos y las naciones en el marco estatal. Y es que ellos, al igual que los partidos más reaccionarios, niegan la existencia de naciones (para ellos tan solo llegan a la adjetivización de éstas, "nacionalidades") más allá de la artificial nación española, la única recogida en la constitución como tal.

Pero lo más ridículo es ser lo más parecido, salvando las distancias, a los nacionalbolcheviques a nivel estatal.

Pero el colmo del ridículo es la bizarrez general del partido:

- En sus 35 años de historia solo han celebrado ¡2 congresos! Tengamos en cuenta que un partido, normalmente, hace uno cada 4 años. Los congresos son las periódicas reuniones que marcan la dirección del partido en adelante, son su máximo órgano. Hay un congreso cada cierto tiempo para que se pueda desarrollar una línea concreta, de la misma manera, no se puede sobrepasar un cierto límite de tiempo para no estancarse en el dogmatismo de un congreso pasado. Se puede saber tan solo con este dato el nivel de dogmatismo y la calidad del debate interno que debe de haber así como la aplicación de una política consecuente con el análisis concreto (alma del marxismo)

- Sus mítines de horas y horas, constituyen verdaderos lavados de cerebro donde el enemigo a batir es primero los revisionistas (los demás partidos comunistas) antes que las fuerzas burguesas

- Van a manifestaciones españolistas antiETA con los paladines de la libertad del PP para ponerse al lado de cualquier escisión de la falange que surja o al lado de los seguidores noduleros de Gustavo Bueno (el revolucionario neoDuhring españolista)

- Son el único partido autodenominado marxista que no colabora con otros partidos similares, se les verá antes con la ultraderecha española

- A su alrededor circulan diversas leyendas urbanas que incluyen secuestro y tortura de los propios militantes, manifestaciones con la hoz y el martillo en el año 1968, vida comunal, aislamiento de los militantes de su entorno y familia, etc.

- Apoyo a la candidatura de UPyD de Rosa Díez, simpatía con ¡Bono!

Pero vamos a lo que iba. ¿A qué viene ese método de venta de su diario? Su justificación reside en la lectura de la obra de Mao de donde sacan los términos “Tiempo Social Necesario” (donde se saca que en un tiempo determinado tienes que hacer tanto trabajo, vender X diarios) entre otros, así como la idea de que el fin (venta del diario) justifica los medios (técnica de venta agresiva y molesta para el potencial comprador). Hasta aquí todo correcto puesto que yo pienso de una manera análoga que hay que subordinar la moral a los objetivos políticos pero también hay que tener en cuenta que los medios utilizados influirán en los resultados finales. Racionalmente podemos predecir que se dará un aumento de la difusión de las ideas expuestas en el diario de la UCE así como una mayor financiación con un decrecimiento de simpatizantes potenciales que se sentirán agredidos por sus rastreras técnicas de venta.

Por tanto, su comportamiento en el marco de la justificación de éste, lejos de salvarles de una crítica negativa, les hunde más en ella ya que vuelve a demostrar que son una corriente aislada de la masa, les importa más una difusión de sus ideas desarrelada y una buena financiación que el conseguir simpatías y militantes, el único objetivo es perpetuarse cual tumor y dar apoyo a las causas españolistas, su frente más claro, efectivo y comprometido. Son lo más sectarios tanto por el aislamiento político y la población como en el sentido religioso o ufólogo (secta, propiamente hablando).

martes, 22 de abril de 2008

En breve...

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La causa de la demora es que mi portatil voló durante un breve pero dramático momento hacia el suelo con funestos resultados. Ya tengo una nueva herramienta de trabajo y pondré nuevos textos en muy poco tiempo.

Salut!

lunes, 31 de marzo de 2008

Sobre la libertad

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La libertad es uno de esos conceptos esquivos. Uno puede pasarse toda una vida intentando captar un ente ideal como el que vamos a tratar para acabar por nunca conseguirlo, aunque sea por consenso. Y por consenso y mayéutica intentaron sabios de la talla de Platón y Sócrates-Platón, malgastaron su inteligencia y tiempo, que podían haber empleado en preocuparse, por ejemplo, por la esclavitud, en captar abstracciones ideales que se resuelven más o menos con tan solo comprarse un diccionario. ¿Pero que voy a decir yo contra ellos? No puedo compararme a tales titanes y ni me interesa o quiero pues son tan solo hombres (muertos) de su tiempo (muerto).


La libertad creo que solo la podré analizar desde ópticas parciales, y con un limitado angular, pero incisivas; si juntamos todas estas visiones podremos quizás tener una panorámica interesante. No quisiera analizarla como aquellos que olvidan que el hombre colgó tal concepto en el cielo y luego piensa que el concepto posó al hombre en la tierra. No lo haremos como esos liberaluchos que con dogmatismo sin par sostienen que la propia libertad (libertad para vender y comprar fuerza de trabajo y de lo que se deriva de ello) es más importante que la vida del hombre, no como urdidores de la ideología dominante del orden dominante que ha sido, incluso, funesta influencia de, igualmente dogmáticos, idealistas de izquierda (nuestro queridísimo heterodoxo izquierdismo posmoderno o encantadora nada, sobretodo sus vertientes neohippies y pseudoanarquistas) así como de pragmáticos revisionistas (la progresía o “socialistas” procapitalistas). Una posible visión de la libertad sería pues esta: idealización de la libertad individual, el individualismo, la ideología burguesa, el cemento del capitalismo.

Otra visión, esta vez bíblica, es la del libre albedrío, la capacidad de poder escoger entre dos sendas maniqueas: el bien o el mal. Pero, y aquí viene mi visión del asunto planteado en preguntas pues tengo más dudas que respuestas, ¿esta visión tiene algún sentido desde un punto de vista material, si aceptamos el determinismo? ¿Es que hay a caso una neurona (o varias) con sus proteínas y reacciones químicas, determinadas por leyes físico-químicas (aunque las desconozcamos), que tome las riendas de nuestra ser, que plasme la voluntad, que sea la iniciadora del impulso eléctrico que se expande mediante la sinapsis? Sin alma de luz, los esquemas mitológicos caen por su propio peso. Pero entonces ¿quién inicia la despolarización inicial, bajo que condiciones, como se perpetúa para configurar nuestra voluntad? ¿Es el azar? Según mi punto de vista, la suerte y el azar es aquello que engloba fenómenos por el momento no determinados o ciencia desconocida.

En los esquemas de la sinápsis, el impluso siempre proviene de una neurona anterior,
¿cuál es la primera neurona que produce el impuslo original?

La ciencia ya puede responder parte de dichos interrogantes, el origen del impuslo eléctrico proviene, probablemente, de las neuronas sensibles que captan nuestro entorno, por tanto no seríamos más que una causa-efecto de nuestras sensaciones tratadas de una manera específica por nuestros mecanismos y estructuras cerebrales, un reflejo de nuestro entorno.


En referencia al tratamiento de los estímulos del entorno, la ciencia actualmente también puede responder a cosas que tanto han preocupado a románticos y ensoñadores poetas y demás yonkis del deseo, el sentimiento y la vida llena de experiencias que contar. Existen unas estructuras cerebrales que parecen determinar la motivación, el núcleo accumbens y el área tegmental central. Dichas estructuras son sistemas dopaminérgicos que median en el sistema reto/recompensa cuya acción provoca las ansias y el placer. Las ansias nos llevan a aceptar un reto que, una vez conseguido, se traducirá en una recompensa bioquímica que se transcribirá en una secreción de péptidos opiodes que inhibirán las neuronas gabaérgicas que inhiben la descarga de dopamina en el cortex prefrontal que provocará un efímero pico de placer y el bienestar. Ciertas substancias endógenas infieren en dicho sistema, son las substancias reforzadoras o drogas que provocan placer así como una notable adicción.



Si se supiera toda la información recibida por alguien y la manera que tiene el individuo de procesarla se podría predecir con exactitud su comportamiento. ¿Dónde deja eso esas alas de humo y luz de los liberales y los conservadores? En el vertedero, donde quizás deba estar. La culpa, el castigo y el mérito dejarían de ser, pues, concebidos como algo derivado de lo ideal para ser algo social y psiconeuronal.



¿Qué sería la libertad? ¿Hacer lo que nos dé la gana, el principio del placer? Nos convertiríamos en meros esclavos de nuestras ganas. La voluntad no sería más que la tramitación de nuestro propio placer, pero aprendemos rápidamente que no podemos hacer lo que, en principio, deseamos, nos reprimimos, nos adaptamos al principio de realidad con la promesa de un placer mayor. Entonces la libertad podría ser, desde un punto de vista psicosocial, aquel bienestar que siente uno cuando con alegría nos encerramos en una celda y, en ésta, nos sentimos acomodados. Dicha celda ha variado y variará en diferentes conformaciones y reglas sociales y morales, el hombre tiene una notable capacidad de interiorización y adaptación a todo tipo de celdas, la historia ya lo ha demostrado.


Sin embargo, la visión más acertada de la libertad es la de estar a gusto y equilibrado en sociedad y como individuo, pudiendo, en tanto ser que produce, tener la posibilidad de innovar y ser creativo, explorar la propia potencialidad, la no alienación. Dado que esto es imposible en el reino del capital, pese a que sus beneficiarios y sus falsarios posen como los paladines de la libertad, me he tenido que construir una definición artificial y provisional.


Dicho punto de vista personal de algo que se nos escapa de las manos como es la libertad es puramente sartreano. Para mí, libertad significa una manera de focalizar mi la voluntad en una responsabilidad moral ineludible frente a una existencia que no tiene sentido a menos que nosotros le demos uno.

Sartre, el caminante

Responsabilidad, superación de la alienación, autoencarcelamiento, alas de luz en el vertedero y determinación psicosocial confluyen en la visión parcial más (subjetivamente) acertada de lo que está en boca de todos.


Otro texto os quería presentar que trata sobre cómo compaginar el socialismo con la necesidad del individuo de realizar su potencial (lo que podríamos llamar libertad):

Escrito por alguien que, al parecer, hizo algo más que posar para una foto

martes, 25 de marzo de 2008

Ración de enlaces para mentes ociosas

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Uno de los grandes libros de la filosofía y la economía explicado de manera que hasta un niño (o hombre-niño) lo puede entender:

El Capital.Comic.Parte 1

El Capital.Comic.Parte 2

En mis ratos muertos, me estoy dejando los ojos en leer un interesantísimo documento, tiene la informació más objetiva que he encontrado sobre el tema (enlace un poco más hardocore):

Marxismo-leninismo Vs Trotskismo

No os atragantéis.




He cambiado algo el blog, a parte de la dirección, espero llevar un ritmo de, máximo, una vez por semana, mínimo, una vez cada dos semanas. También espero que Gabimen deje de tener los huevos retraídos y se digne a escribir alguno de sus cagarros. Le perdonaremos que, por vegüenza, no haya ampliado y defendido su ocurrencia de los pequeñoburgueses. Así también nos ahorramos una buena ración de rubor. Sé que no son pocos los que me leen así que les pediría el favor que dejaran algún comentario aunque sea crítico, yo por mi parte os lo agradeceré.

Salut!

miércoles, 19 de marzo de 2008

El patacazo de IU, sus consecuencias y otras reflexiones

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Lo primero, lo que voy a intentar exponer, lo hace este señor: http://www.durgell.com/ cien veces mejor que yo, aquí: http://www.kaosenlared.net/noticia/sin-izquierda y lo hace con un mayor angular que incluye la ilegalización de partidos varios, asesinatos políticos sin importancia... Todo despachado con más fluidez que un servidor.


En estas elecciones se ha visto lo siguiente: triunfo claro del bipartidismo con una bajada tremenda de las fuerzas “enriquecedoras” tales como ERC o IU.


http://www.generales2008.mir.es/99CG/FTOP.htm


Sería una indignidad no mentar que uno de los grandes motivos de esto es el sistema d’Hont de reparto de escaños y las circunscripciones y es que los resultados tendrían que parecerse más a esto:

Reparto proporcional puro, circunscripción única, sin cota inferior (ejemplo de reparto con el que no tengo porque estar de acuerdo)

P.S.O.E. 155
P.P. 142
I.U. 14
CiU 11
UPyD 4
EAJ-PNV 4
ESQUERRA 4
B.N.G. 3
CC-PNC 3
CA 1
NA-BAI 1
EA 1
C's 1
PACMA 1
VERDES 1
PAR 1
CHA 1
NC-CCN 1
LV-GV 1


La esencia del método de repartición de escaños actual es lo que limita a la potencial alternativa (antaño PCE y hoy este IU de risa) pero no olvidemos que es el que ha habido siempre, incluso cuando el tercero en discordia tenía una porción del congreso bastante jugosa.


Me gustaría despachar rápido el tema bipartidista, tan solo decir que se consolida lo comentado en mis anteriores escritos:

http://esquizofreniaasimetrica.blogspot.com/2008/02/reflexiones-sobre-las-elecciones-del.html

http://esquizofreniaasimetrica.blogspot.com/2008/02/reflexiones-sobre-las-elecciones-del_21.html

http://esquizofreniaasimetrica.blogspot.com/2008/02/reflexiones-sobre-las-elecciones-del_29.html


En referencia al bajón de ERC, he de confesar que me ha sorprendido notablemente, perder la friolera de 355.723 de los 652.196 (¡de 8 a 3 escaños!) es para mear y no echar gota. ¿Esto, por qué ha sido? Mi experiencia me dice que dicho partido tenía una no despreciable cifra de votantes que se subieron al carro durante los últimos años de gobierno del PP (2003-2004) sin compartir demasiado la ideología del partido (y ninguna en general) y que ahora se han decantado en masa por los nuevos rebels, el PSOE. No olvidemos que gran parte del potencial votante de izquierda o de tendencia a la izquierda abstracta vota EN CONTRA de la derecha más que en pro de unos ideales que no sabría resumir ni defender debido a que la la tijera izquierdistaposmoderna-derechistareformista ha borrado del mapa el rico y fundamentado arsenal argumental de antaño, dejando espejismo, posers y agujeros mentales. A eso, sumémosle también la tendencia al abstencionismo de los votantes más socialistas e independentistas, ergo “radicales” (sonido de relámpagos, por favor). Poco más que decir, creo.


En referencia al bajón de IU (y ICV-EUiA), la cosa es más sencilla y clara. El votante de IU que apoya una izquierda de una manera “abstracta” se dice: ¿para qué iba a votar a la fracción psoeista de izquierda cuando se puede votar directamente al propio PSOE para echar el mal hecho política que es el PP? En pocas palabras, IU ha pagado caro su rastrerismo perruno con el PSOE y su amarillismo. Más que pagarlo caro o suponerle un grave contratiempo, probablemente estemos ante el fin del proyecto. La cuestión es si el PCE será el núcleo salvable de dicho desastre o si la gangrena se ha extendido también a éste.

Mi posición particular es que la gangrena provino del propio PCE y, salvo a una importantísima multitud de militancia de base muy válida, el PCE merece quemar en la misma pira que su engendro posmoderno.


A partir de aquí me vienen a la cabeza diferentes preguntas con la esperanza que sean prontamente contestadas:

  1. ¿La plutocracia dejará que un valioso fuego fatuo como IU desaparezca? Si lo hace, es que cree que la izquierda está muy desactivada, cosa parcialmente cierta, y parcialmente falsa: nos darán la oportunidad de darles un buen susto.
  2. ¿Si cae IU seremos capaces de que un partido verdaderamente comunista les suplante? Si bien la caída de la coalición ha dado una alegría a más de uno dentro de la izquierda, si no obramos correctamente y ocupamos el vacío generado, estaremos más jodidos que nunca.

Una de las alternativas comunistas más fuertes, el PCPE, subió notablemente en votos y, aquí en Catalunya, el PCPC (con el que he empezado a colaborar reciente y discretamente en sus juventudes) consiguió incluso doblarlos. Pese a esto, dicha fuerza seguiría sin representación, incluso aunque hubiera un reparto de escaños más justo. Esto sería bochornoso si el frente electoral fuese prioritario. Por eso, después de las elecciones, hay que seguir luchando día a día con redoblados esfuerzos en las luchas de verdad: los frentes de masas, con la clase trabajadora en todas sus batallas allá donde se presenten, eliminando la lacra eurocomunista (al que le debemos gran parte de la consciencia anticomunista actual del pueblo), atacando a la burguesía y a sus tentáculos, posicionandonos correctamente en el punto en el que estamos de la lucha de clases.


Todo esto en un sistema en el que, lógicamente, no nos dejarán tener cabida.

EDITADO: Un texto donde se expone una posible estrategia para la refundación de IU, vía socialdemócrata que no pretende superar el capitalismo con anulación total del PCE. Aquí mismo:

Un proyecto de refundación de IU

viernes, 14 de marzo de 2008

El izquierdismo (voluntarismo) posmoderno

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La izquierda está bien jodida.

En los parlamentos, los partidos que clásicamente defendieron la clase trabajadora están hoy al servicio del capital.

En la calle niñatos sin el fundamento teórico de antaño anuncian, repartiendo bochorno, las ventajas de las cebollas cultivadas con amor biológico y libertario. Las manifestaciones hoy son fiestas con banderas llenas de entrañables jovenzuelos, que lucen chapitas de mil y una causas perdidas, y se autoasignan etiquetas de tal o cual ideología, porque lo importante es ser algo. Movimientos de barbudos ya no luchan por sus semejantes, luchan por los gorilas, las cebollas o recomiendan a la humanidad su propia autoextinción por el bien glorioso de los animales, verduras, hongos, bacterias y virus.


ME LLAMO SABINA Y
SOY DEMASIADO COMUNISTA PARA SER ANARQUISTA

Y DEMASIADO ANARQUISTA PARA SER COMUNISTA


¿Cómo hemos llegado hasta este punto? ¿Cómo y cuándo nos han anulado?


Los marxistas, en referencia a la teoría marxista de la historia, concretamos que para acometer una revolución (relación del hombre y su voluntad frente al determinismo histórico) con la inocente intención de derrocar el capitalismo hacía falta la mezcla correcta de dos factores:

- el desarrollo económico

- la voluntad revolucionaria

Al no comprender y sopesar la importancia de una buena mezcla de estos, se crearon dos desviaciones: el economismo y el voluntarismo.


El economismo, espontaneísmo o derechismo resaltaba la importancia de la espera del progreso de los medios de producción, la fe en la espontaneidad de las masas, la pasividad. En pocas palabras los derechistas cogieron la obra marxiana y la vaciaron, a mala fe, de su contenido revolucionario, sus teorías fundamentaron los movimientos socialdemócratas, los partidos socialistas, la segunda internacional, el reformismo y el amarillismo. Esta tradición, evolucionando hasta nuestros días a tesis cada vez más antirrevolucionarias, se materializa actualmente en el PSOE (y, prácticamente, también IU), ya sin posar como marxistas y negando totalmente la revolución y la superación del capitalismo.

El voluntarismo, aventurismo o izquierdismo resaltaban lo inverso, la importancia de la voluntad, el subjetivismo, el confundir los objetivos finales con los pasos intermedios, el dogmatismo, etc. La existencia de este fenómeno se achacaba a una falta de madurez en el movimiento comunista, una buena fe boba, un cóctel entre marxismo, utopismo y romanticismo. Lenin combatió con ahínco las tesis izquierdistas ya que aplicaban una mala estrategia política ayudando, con su infructuosidad amoral y análisis erróneo de la realidad, a una bien organizada y experimentada reacción; las acciones y fracasos izquierdistas llevaban a una único final, el derrotismo. Hoy en día estos movimientos se materializan en los trotskistas o en el comunismo de izquierda (seguidores de Pannekoek, espartaquistas…).


Estas dos desviaciones constituyen la quintacolumna que, inconsciente o conscientemente, han obrado en pro de la evasión de la superación del capitalismo. Por esta íntima relación entre extremos, no es de extrañar que, históricamente, entre las filas del izquierdismo, llegado el derrotismo, hay una fuga masiva hacia posiciones derechistas antirrevolucionarias.


Tras esta, quizás demasiado larga, fundamentación, pasaré a comentar un fenómeno reciente: el izquierdismo posmoderno (concepto Made in Retrasado). El izquierdista posmoderno, debido al influjo de un capitalismo cada vez más complicado, fragmentado, confuso y esquizofrénico (es decir, posmoderno), no es que ningunee las condiciones objetivas económicas que pueden desembocar un cambio político, ¡es que, simplemente, las ignora! El izquierdista posmoderno es ese entrañable rebelde anticapitalista (pro¿?) vestido con una camiseta del feti-Ché, unos pantalones andrajosos, unas Convers, miles de pins y una palestina (u otras demostraciones de alienación varias) que soluciona el mundo mediante esquemas mentales artificiales tomando una cerveza con sus amigos. Al no conocer ni ser capaz de vislumbrar la condiciones y contradicciones propias del capitalismo que hacen cavar a éste su propia tumba, el izquierdista posmoderno entiende que el cambio político depende en su totalidad de su voluntad, la de sus compañeros de barra y la de una población que considera adormecida (y, secretamente, por eso, despreciable). Al no tener ni huevos ni ganas de invertir la cantidad de voluntad que sopesa necesaria, se convierte en un izquierdista de boquilla e inconsecuente, muy lejos de los izquierdistas clásicos que comparados con él se me antojan de oro. En él, se conjura una doble moral: las ganas virtuales de ser un héroe revolucionario, figurándose como el creador de una revolución que nunca será, y las pocas ganas que tiene de abandonar una posición, no pocas veces privilegiada, en un capitalismo que, si lo piensa detenidamente, no está tan mal.

¡El Ché, con unas convers, mejor que nunca!

Todas las características del izquierdismo clásico se agudizan en su barroca posmodernidad: infantilismo, improductividad, mucho ruido y pocas nueces, dogmatismo, un nulo, más que mal, análisis y, sobretodo, un derrotismo chistosamente veloz. Durante el tiempo que pasó en el cual se creía consecuente, hasta la autonegación dialéctica de sus esquemas mentales por los agujeros y múltiples contradicciones de estos, sintió una superioridad moral respecto al pueblo que le valió más que todas las revoluciones habidas y por haber. Está rebeldía hipócrita le duró lo que duró su juventud (o menos) derivando a derrotismo (subjetivamente considerado sensatez), escepticismo y viraje extremo hacia el derechismo antirevolucionario, seguido menos ideológicamente que borreguilmente. Y es que con suerte los izquierdistas posmodernos acabarán como rojetes de salón o progres reformistas con igual paupérrima lógica en su discurso pero que, con inicio canoso, resquicio de arrugas, hombros cansados, mirada desilusionada y amargo tono, les hará parecer maduros.


Dándoles donde duele


El patrón del izquierdista posmodernista se popularizó con el hippismo (menos marxista que romántico y utópico) y se hegemonizó a partir del mayo francés del 68. Dicho movimiento salido de la nada y con potencial revolucionario no menospreciable acabó en una “niñatada” estudiantil y marcando el inicio de la extremización de las dos desviaciones en toda Europa: los diferentes partidos comunistas europeos viraron bruscamente hacia el reformismo y el amarillismo (eurocomunismo) y, pasados los gritos, los abucheos a Sartre y las manifestaciones que son una fiesta, los izquierdistas posmodernos, ya derroticizados, apoyaron a dichos partidos en masa. El patrón se extendió y expandió configurando, en la imaginaria popular, el modelo hegemónico y patrón del “hombre de izquierda”, desplazando al luchador concienciado, estoico y disciplinado de antaño.

Algunas frases célebres de nuestros nuevos referentes revolucionarios:

L'ennui est contre-révolutionnaire

Nous ne voulons pas d'un monde où la certitude de ne pas mourir de faim s'échange contre le risque de mourir d'ennui

Je suis marxiste tendance Groucho

L'imagination au pouvoir


Por tanto, tenemos que, lejos de ser un fenómeno fruto de un movimiento inmaduro, que desaparecería como el acné juvenil, éste se ha extendido configurando descabelladamente el ideal popular de la izquierda.


Manifestación izquierdista posmodernista standard


Con los izquierdistas posmodernos, los disparates se suceden: discursos ridículos sin fundamento alguno, defensa exclusiva, por influencia posmarxista, de luchas perieconómicas (feminismo, pacifismo, preferencias sexuales, cultura, identidad, marihuana, ecologismo, etc.), defensa de causas esperpénticas varias, fusión con misticismo y movimientos idealistas e, incluso, en ocasiones, defensa, debido a su extraviamiento ideológico, de tesis ya no reformistas, sino totalmente reaccionarias (ejemplo: españolismo u otros tipos varios de chovinismo). Y es que el infantil movimiento izquierdista posmoderno no es más que un divertimento, una pose, una hipocresia, un complemento way e “in” de la personalidad ultraindividualista propia del capitalismo; es ficción, es virtual, es parecer (y tener por el amplio merchandising que le rodea), nunca ser. Gran parte del potencial simpatizante, seguidor o militante de izquierdas cae en sus divertidas y banales redes urdidas por el capital y administradas por el contrario del voluntarista contemporáneo, el ultra revisionismo (PSOE y IU). Es la desactivación de la revolución, la rebeldía con chorracausas o causas dignas sin hoja de ruta ni ganas, otro tipo de pereza mental, otra estrategia superestructural de anclaje.


Marx, Trotsky y Zp, con el izquiesta posmoderno, todo es posible


El movimiento de izquierdas se pudrió por dentro, la quintacolumna lo mató y no hay resurgimiento posible si no se lucha sin cuartel contra su ponzoña.


Hoy en día, sobretodo los camaradas más jóvenes, para ser escuchados seriamente, primero tienen que hacer no pocos esfuerzos para romper un jocoso cerco prejuicioso que les encorseta como niñatos izquierdistas achacados de una enfermedad infantil que acabará felizmente en un razonable apoliticismo. El camarada tiene que gastar horas y horas de discursos bien construidos, racionales y pasionales, y, si consigue que no le consideren anacrónico, las risitas y los laconismos dejarán paso al respeto o al miedo.


Por ese esfuerzo extra que días y días he tenido que hacer, por todo el daño que han hecho en general al verdadero movimiento de izquierda, el movimiento izquierdista posmoderno me merece todo mi odio intelectual.


Y, de la reacción, se merecen un aplauso.